"Salir del closet",es una frase muy conocida dentro del ambiente, y significa básicamente
descubrirse, salir de la clandestinidad y asumirse como lesbiana. Este destape
se puede manifestar de dos formas, la primera dentro de la comunidad, conociendo
a otras lesbianas, bisexuales, gays, etc., y frecuentando lugares de ambiente; y
la segunda consiste en contarles a los amigos heterosexuales, a los padres, etc.
Considero que la primera de estas dos manifestaciones es fundamental para todas
nosotras, porque el compartir experiencias y situaciones con alguien siempre
facilita las cosas y las hace más llevaderas, además es importante saber cómo
son las cosas, qué se hace, qué se dice, qué se ha hecho, qué se ha dicho,
etc. para tener armas para reconocer y poder enfrentarnos a situaciones de opresióny discriminación en las que podemos encontrarnos cotidianamente.
Respecto a la segunda forma de “salir del
closet”, pues mucha gente opta por nunca hacerlo, como también hay gente que
lo hace pero no del todo, es decir que sólo lo comentan con algunos amigos o
familiares. En nuestro medio eso es bastante común, porque todavía nuestra
sociedad no aprende a convivir con nuestra opción, y eso es problema de ellos
pero ha pesar de serlo, de alguna manera su homofobia puede afectarnos traduciéndose
en la pérdida del trabajo, alejamiento de amigos o compañeros de trabajo,
peleas con la familia, etc. Si decidimos hacerlo público tenemos que saber a quién
decirle para que nada de lo anterior nos pase. Decírselo a la familia puede ser
muy difícil, seguramente algunas familias dansu apoyo, pero no en la mayoría de los casos. De todas
maneras, es importante tener alguien con quien hablar del tema, esto ayuda a
sobrellevar muchas situaciones y además es muy difícil guardar un secreto tan
importante, es rico poder compartir experiencias con otras personas que estén
pasando o que hayan pasado por lo mismo, o simplemente tener a alguien que te
escuche aunque no lo comparta.
Una buena
forma de saber en quién confiar es tantear poco a poco e
ir cambiando paulatinamente, y de una manera sutil la mentalidad de la gente que
nos interesa que lo sepa y que no estamos seguras de cómo podría reaccionar,
pero obviamente para lograr un cambio de mentalidad y una apertura de ideas en
las personas respecto del tema, primero debemos informarnos nosotras y
deshacernos de las cosas que el sistema que nos discrimina y que nos juzga pueda
haber dejado en nuestro pensamiento, para luego crear un lenguaje y códigos
nuevos y nuestros.
En resumen, “salir del closet” es un proceso
difícil para muchas de nosotras, que dependiendo de la persona puede durar
días, meses o incluso años. En este proceso muchas mujeres pasan por la
“etapa bisexual” para luego asumirse como lesbianas, esta etapa es como una
forma de mantenerse ligadas de alguna manera al sistema de la heterosexualidad
por el vértigo que les provoca pasar de golpe de un lado al otro, y por lo
radical que puede sonar la palabra “lesbiana”; en algunos casos es también
por el miedo al fracaso, algunas piensan que si fracasan en la primera relación
con una mujer, al decirse bisexuales tienen la opción de volver a estar con un
varón y no fracasar; en otros casos la bisexualidad es utilizada como una
manera de crear una pantalla heterosexual y eliminar posibles sospechas, esto la
verdad es que no es una buena idea, puede ser muy incómodo y doloroso para una
pareja, además que es complicarse la vida demasiado, es difícil llevar una
doble vida, que es lo que la mayoría de nosotras hacemos al no ser abiertamente
lesbianas para todo el mundo, pero más difícil aún es llevar una doble vida y
estar con dos personas a la vez, es física y emocionalmente agotador.
Tampoco es muy extraño el caso de algunas mujeres
que luego de su primera pareja mujer (sin importar si fue larga, corta, buena o
mala), optan por la heterosexualidad porque les parece que es demasiado
complicado ser lesbiana, y sí, entiendo que para aquellas que tienen las normas
demasiado internalizadas puede ser muydifícil
de llevar, ya que el ser lesbiana es transgredir, no es seguir la corriente y
esperar o rogar ser “aceptada”, entonces me imagino que para alguien que
trata de complacer al sistema (familia, religión, círculos de amistades
homófobas y/o misóginas y machistas, etc.) y al mismo tiempo llevar una
relación lésbica debe ser agotador, intolerable en algunos casos, vivir una
contradicción tal no debe ser muy agradable y obviamente influye en la
autoestima personal, en la decisión de asumir una identidad.
Pero también existen muchas mujeres que asumen su
lesbianismo con menos dificultad, y sin necesidad de pasar por la “etapa
bisexual”, tal vez es porque su formación y su medio es más accesible y
menos intolerante al respecto, por lo tanto les cuesta menos abrirse al tema y
asumir una identidad.
De cualquier manera una vez que nos identificamos
como lesbianas, que optamos por entrar al paraíso lésbico, “salir del
closet” también implica hacer algo por nuestra comunidad y por nosotras
mismas.